Los rojiblancos superaron las retiradas por lesión de Yandri y Jorge para llevarse el triunfo (4-0). El penalti convertido por Joel abrió la lata y desarmó a un Viladecavalls que acabó con un jugador de campo bajo palos por la expulsión de Arnau.
TERRASSA — La pegada, la capacidad de sobreponerse a la adversidad y la contundencia en las áreas terminaron decantando un vibrante derbi en el Municipal de Can Parellada. El CD Can Parellada sumó una gran victoria por 4-0 ante la EF Viladecavalls en un choque que se mantuvo tremendamente parejo en sus primeros compases pero que saltó por los aires en el minuto 32 tras la señalización de una pena máxima. Los locales tiraron de casta tras perder por lesión a su portero titular y a su extremo en la primera media hora de juego.
Infortunios locales, la pena máxima de Joel y la sentencia de Montes
El choque echó a rodar con alternativas en ambas porterías. Eric avisó para el Can Parellada nada más arrancar y Yandri firmó una gran intervención en el 4' a disparo de Pol. La fatalidad se cebó con los locales en el minuto 13, cuando Yandri sufrió una lesión en la rodilla en una salida y tuvo que dejar su puesto a Abraham. Diez minutos más tarde, en el 23', el extremo Jorge también tuvo que retirarse dolido en el tobillo, ingresando en el verde Marc Salazar.
Pese a los contratiempos, el Can Parellada no perdió la compostura. Álex Borrego rozó el gol en un mano a mano desbaratado por Arnau, pero en el minuto 32 llegó la jugada clave: el guardameta visitante derribó a un atacante dentro del área y el colegiado señaló penalti. Joel asumió la responsabilidad y firmó el 1-0 desde los once metros. Sin tiempo para la reacción visitante, en el 38', Montes culminó un pase de la muerte para poner el 2-0 antes de enfilar el descanso tras siete minutos de prolongación.
Asedio visitante, la sentencia de Marc Salazar y expulsión de Arnau
La segunda mitad arrancó con una EF Viladecavalls volcada en busca del descuento. Tiago y Pol hicieron volar a Abraham con varios lanzamientos lejanos en los primeros diez minutos de la reanudación. El Can Parellada capeó el temporal y comenzó a castigar a la contra: Arnau salvó ante David y Marc Salazar en los minutos 53 y 55, pero nada pudo hacer en el 58' cuando Marc Salazar aprovechó un pase al hueco milimétrico para subir el 3-0.
En el minuto 70, Izan cazó otro balón a la espalda de la zaga para certificar el 4-0. Tras el tanto, el guardameta visitante Arnau protestó con vehemencia un posible fuera de juego y vio la segunda tarjeta amarilla, siendo expulsado. Al no disponer el Viladecavalls de portero suplente en la convocatoria, un jugador de campo tuvo que ponerse los guantes para disputar los últimos veinte minutos. El Can Parellada también terminó con diez futbolistas tras la expulsión por doble amarilla del central David en el 84', concluyendo el duelo con un incontestable 4-0 que consolida las buenas sensaciones rojiblancas en este inicio de grupo.
Añadir comentario
Comentarios